Memoria técnica · Ing. Claudio D. Palacios M. · Comando Construcciones S.A.S. · Julio 2026

La secuencia M7.2 + M7.5 de La Guaira frente a la COVENIN 1756-1:2001

Análisis de la demanda sísmica del 24 de junio de 2026 en el sitio del Edificio Auromar (Caraballeda) y de la pregunta central: ¿pudo este terremoto colapsar una edificación correctamente construida con la norma?

22:04:34 — M7.2 (190 km) 22:05:11 — M7.5 (Rjb 0.3 km)
0.3 kmDistancia a la ruptura (Rjb)
0.75 gPGA en el sitio (ShakeMap)
0.30 gA₀ de norma — Zona 5
×1.4–2.8Exceso sobre espectro elástico
MMI IXIntensidad en Caraballeda

01Resumen ejecutivo

Un solo sismo bastó para exceder la base de diseño de la norma venezolana en el litoral de La Guaira.

La secuencia del 24 de junio de 2026 fue una cascada de dos rupturas separadas por 37 segundos: un evento M7.2 profundo (27.6 km) cerca de San Felipe disparó un M7.5 somero (10 km) cuya ruptura se propagó ~180 km hacia el este por el sistema de fallas San Sebastián, hasta quedar bajo el litoral. En el sitio del Edificio Auromar la demanda destructiva provino íntegramente del M7.5: el edificio quedó prácticamente sobre el plano de ruptura (Rjb = 0.3 km), con directividad hacia adelante. La aceleración pico estimada fue de 0.75 g y las ordenadas espectrales superaron el espectro elástico de la COVENIN 1756-1:2001 (Zona 5, A₀ = 0.30) en factores de 1.4 a 2.8.

Conclusión principal. La sacudida se ubicó en o por encima del nivel de “sismo máximo” implícito en normas de esa generación. Una edificación correctamente diseñada y construida conforme a la norma (ND3, regular, fundación resuelta frente a licuación) habría sufrido daño severo y probablemente irreparable, pero con alta probabilidad sin colapso — cumpliendo el objetivo de proteger vidas. A este nivel de demanda, no obstante, el colapso de estructuras conformes es estadísticamente posible (orden de 5–20%). El colapso parcial del Auromar — estructura pre-1756:2001 (datación probable: finales de los 70 u 80) sobre suelos licuables — no constituye evidencia en contra de la norma de 2001.

02Marco normativo aplicable al sitio

Lo que la COVENIN 1756-1:2001 exige para una edificación residencial en Caraballeda, artículo por artículo.

ParámetroValorFundamento
Zona sísmicaZona 5 — peligro elevadoTabla 4.2: estado Vargas, todo el estado
Coef. de aceleración horizontal A₀0.30Tabla 4.1
Componente vertical de diseño0.7·A₀ = 0.21Art. 4.2
Grupo / factor de importanciaB2 / α = 1.00Secc. 6.1.1, Tabla 6.1
Nivel de diseño requeridoND3 (detallado dúctil)Tabla 6.2, zonas 5–7
Forma espectral (Vs30 ≈ 583 m/s)S1 (φ=1.00) ó S2 (φ=0.90)Tabla 5.1
Meseta espectral elástica0.70 – 0.72 gArt. 7.2, Tabla 7.1
Factor de reducción R6.0 (Tipo I) / 4.5–5.0 (Tipo III·IIIa)Tabla 6.4, concreto ND3
Deriva máxima0.018Tabla 10.1, tabiquería susceptible
Suelos licuablesEstudios particulares; fundación superficial solo con terreno tratadoArt. 5.2 y Secc. 11.4.5

Dos disposiciones son decisivas para este caso. El Artículo 5.2 exige estudios particulares de respuesta dinámica cuando existan suelos susceptibles a licuar, y la Sección 11.4.5 condiciona las fundaciones superficiales en terrenos licuables a su tratamiento previo. En el abanico aluvial de Caraballeda, con nivel freático somero, “correctamente construido con esta norma” implica haber resuelto la licuación en la fundación, además del detallado dúctil de la superestructura. El Artículo 1.3 advierte además que la norma no constituye garantía antisísmica: su objetivo (Art. 1.1) es proteger vidas y aminorar daños, no evitarlos.

03La secuencia sísmica

Dos rupturas, 37 segundos, un solo movimiento percibido.

22:04:34 UTC · prof. 27.6 km · 21 km ENE de San Felipe
M 7.2 — us6000t7zc

Evento profundo en la zona de transferencia Boconó–Morón, modelado como fuente puntual. En Caraballeda (190 km): PGA 0.028 g, MMI IV — perceptible, estructuralmente insignificante.

22:05:11 UTC (+37 s) · prof. 10 km · 20 km ESE de Yumare
M 7.5 — us6000t7zp

Ruptura somera del segmento San Sebastián (tope a 4.8 km), propagada ~180 km hacia el este de forma esencialmente unidireccional, hasta quedar bajo el litoral de La Guaira: máxima directividad hacia adelante en Caraballeda.

Para un ocupante del litoral, ambos eventos se percibieron como un único movimiento de duración excepcional: la llegada débil y prolongada del M7.2 lejano empalmó sin pausa con la llegada violenta de la ruptura del M7.5 propagándose hacia el sitio — sin intervalo útil de evacuación.

04La falla San Sebastián y la cercanía al sitio

Geometría oficial de la ruptura (NEIC Finite Fault v3, extraída del ShakeMap) sobre mapa interactivo. Acércate a Caraballeda: la traza pasa frente a la playa.

Traza superior de la ruptura (tope a 4.8 km prof.) Proyección en superficie del plano de ruptura Epicentros M7.2 / M7.5 Edificio Auromar — Rjb ≈ 0.3 km

El sistema San Sebastián (falla VE-13 en el mapa de fallas cuaternarias de Audemard et al., 2000 / FUNVISIS) corre sumergido a lo largo del litoral central, a 1–4 km de la costa entre Puerto Cabello y Cabo Codera, y acomoda ~20 mm/año del movimiento transcurrente dextral entre las placas Caribe y Suramérica. La ruptura del M7.5 siguió exactamente ese corredor: la distancia Joyner-Boore del Auromar a la ruptura fue de 0.29 km — el edificio quedó, a efectos prácticos, encima de la falla.

05Demanda sísmica en el sitio vs. la norma

Los espectros no mienten: la línea roja por encima de la azul en todo el rango estructural.

Período Ta (Ec. 9.6/9.7)
Demanda elástica en Ta
Norma elástica S2 en Ta
Exceso demanda / norma
Coef. de diseño (R=6)
ParámetroM7.2 (22:04:34)M7.5 (22:05:11)COVENIN elástico S2/S1M7.5 / norma
Distancia a la ruptura (Rjb)190 km0.3 km
PGA0.028 g0.75 g0.27 / 0.30 g2.5 – 2.8
Sa (0.3 s)0.063 g1.19 g0.70 / 0.72 g1.7
Sa (0.6 s)0.050 g0.96 g0.70 / 0.48 g1.4 – 2.0
Sa (1.0 s)0.033 g0.66 g0.49 / 0.29 g1.3 – 2.3
Sa (3.0 s)0.009 g0.12 g0.16 / 0.10 g0.8 – 1.3
PGV3.6 cm/s62 cm/s
Intensidad (MMI)4.3 (IV)8.7 (IX)

Valores interpolados de las mallas de ShakeMap (componente mayor horizontal) en 10.61467 N, 66.83630 O. Vs30 del sitio: 583 m/s.

Tres observaciones. Primera: la demanda del M7.5 supera el espectro elástico normativo en todo el rango 0–1 s, con excesos máximos en PGA (2.5–2.8×) y en el rango de períodos de edificios de 8–12 pisos (1.3–2.3×). Segunda: la condición de campo cercano extremo con ~180 km de ruptura propagándose hacia el sitio implica pulsos de velocidad por directividad, que concentran la demanda en pocos ciclos — un mecanismo que los espectros suavizados de la Figura 7.1 de la norma no capturan plenamente. Tercera: la componente vertical real sobre la ruptura pudo alcanzar 0.4–0.5 g frente a los 0.21 g de diseño.

La contribución del M7.2 en Caraballeda está por debajo del umbral de daño incluso no estructural: los colapsos del litoral no son atribuibles a daño acumulado del primer evento. El argumento de demanda secuencial sí es pertinente en el occidente (Yaracuy, Carabobo, eje Morón–Puerto Cabello), donde ambos sismos se superpusieron con 37 segundos de separación — condición no contemplada por la COVENIN 1756-1:2001 ni por la mayoría de normas contemporáneas.

06¿Puede colapsar una edificación conforme a la norma?

Sí es posible — pero no debería ser el resultado típico.

El espectro de la 1756-1:2001 corresponde a movimientos con 10% de excedencia en 50 años (retorno ≈ 475 años). La demanda real lo superó en 1.4–2.8×. En marcos comparables (ASCE 7), el sismo máximo considerado se toma ~1.5× el de diseño y se acepta hasta ~10% de probabilidad de colapso para estructuras conformes. Caraballeda alcanzó o superó ese umbral.

Entre el cortante de diseño (espectro reducido por R) y el colapso real median, sin embargo, reservas sistemáticas: la sobrerresistencia (típicamente 2–3×, por redundancia, resistencias reales, tabiquería y mínimos normativos) y la ductilidad que garantiza el detallado ND3 (ductilidades de sistema de 4–6), más el control de derivas (Tabla 10.1) y de efectos P-Δ (Art. 8.5). El desempeño esperado de una edificación regular, conforme y bien fundada es daño estructural severo — probablemente irreparable — pero sin colapso: el objetivo de proteger vidas se habría cumplido en la gran mayoría de los casos.

Agravantes que empujan la cola hacia el colapso

Síntesis. Es físicamente posible que este terremoto colapsara edificaciones correctamente diseñadas y construidas con la COVENIN 1756-1:2001 — probabilidad estimada del orden de 5–20% en el sitio analizado — concentrada en estructuras con irregularidades permitidas pero penalizadas (entrepiso blando por planta baja abierta, columnas cortas por antepechos) o sobre suelos con falla del terreno. El comportamiento esperado, no obstante, era daño severo sin colapso.

07El caso del Edificio Auromar

Estructura pre-1756:2001 sobre el abanico aluvial de Caraballeda: el caso de libro del Capítulo 12.

El Auromar pertenece al parque construido tras la autopista Caracas–La Guaira (1953) y antes de la COVENIN 1756:2001. Datación probable: finales de los años 70 u 80. No consta fecha documental en fuentes públicas, pero la evidencia triangula: (i) segunda ola de la urbanización Caribe, a tres edificios del hotel Meliá Caribe, propia del auge petrolero 1974–1983; (ii) lenguaje arquitectónico de la época — volúmenes escalonados, balcones corridos de antepecho redondeado, grano lavado y romanillas en los remates —, análogo a las Residencias Caraballeda de Gómez de Llarena (1976); (iii) avisos inmobiliarios del sector con antigüedades dominantes de 25–50 años; (iv) acero corrugado visible en el refuerzo, que descarta construcción muy temprana. Bajo esa datación, el diseño correspondería a la Norma Provisional MOP de 1967 o, de ser de mediados de los 80, a la COVENIN 1756-82 con detallado 1753-85 — en ambos casos con coeficientes sísmicos muy inferiores a los de 2001, sin detallado dúctil equivalente a ND3 ni requisitos de licuación. La verificación definitiva: documento de condominio en el Registro Inmobiliario de La Guaira, ficha catastral, o presencia en las fotografías aéreas del deslave de diciembre de 1999.

Foto 1 — Antes del sismo
Foto 1 — Antes del sismo. Residencias Auromar (vista de calle). Conjunto de ~10–11 niveles, atribuible a finales de los años 70 u 80 (ver datación en esta sección): pórticos de concreto armado, fachadas de mampostería de arcilla, balcones corridos y celosías. Configuración típica del litoral central previa a la 1756:2001.

Las fotografías de campo muestran los rasgos característicos: estribos escasos y muy espaciados, desgranamiento del concreto con pandeo del acero longitudinal, losas nervadas con bloques de arcilla y mampostería no confinada.

Foto 6 — Detalle del refuerzo
Foto 6 — Detalle del refuerzo. Barras longitudinales corroídas y pandeadas, estribos escasos y muy espaciados, concreto desgranado. Detallado incompatible con demanda dúctil, previo al detallado dúctil moderno (equivalente ND3).
Foto 7 — Nodo sin núcleo
Foto 7 — Nodo sin núcleo. Extremo de miembro con el núcleo de concreto totalmente perdido: refuerzo suelto en trenza, sin confinamiento efectivo; bloques de arcilla y morteros pobres.

El edificio está emplazado sobre el abanico aluvial costero de Caraballeda — los mismos depósitos retrabajados por el alud torrencial de 1999 — con nivel freático somero por cercanía al mar. Reportes de residentes tras el sismo describen licuación del terreno con hundimiento de los dos niveles de sótano y fractura generalizada de la estructura, con colapso parcial de un ala en modo de apilamiento de losas.

Foto 2 — Emplazamiento
Foto 2 — Emplazamiento. Imagen satelital: el conjunto en primera línea de playa sobre el abanico aluvial costero de Caraballeda, con nivel freático somero. La costa coincide aquí con la traza del sistema de fallas San Sebastián, inmediatamente mar adentro.
Foto 3 — Vista general post-sismo
Foto 3 — Vista general post-sismo. Desde el paseo costero: el cuerpo principal en pie con daño severo y deformación de fachada; un ala (izquierda) con colapso total en modo de apilamiento de losas (“panqueca”).
Foto 4 — Contacto ala colapsada / cuerpo en pie
Foto 4 — Contacto ala colapsada / cuerpo en pie. Losas y vigas apiladas con la mampostería de bloque de arcilla triturada; grietas diagonales, antepechos fracturados y balcones desprendidos. Patrón consistente con pocos ciclos de gran amplitud (pulso de directividad) sobre estructura sin ductilidad.
Foto 5 — Ala colapsada a nivel de calle
Foto 5 — Ala colapsada a nivel de calle. Elemento inclinado (pantalla/rampa de escalera) sobre los escombros; losas nervadas con bloques de arcilla disgregadas. La ausencia de fragmentos de columna confinada sugiere falla frágil de entrepiso.
Foto 8 — Fachada posterior
Foto 8 — Fachada posterior. Balcones corridos en pie con elemento estructural inclinado colapsado contra el núcleo (posible pantalla o tramo de escalera desprendido). Daño concentrado en la conexión núcleo-cuerpo: incompatibilidad de rigideces.
Foto 9 — Vista lateral
Foto 9 — Vista lateral. Desprendimiento de bordes de losa y antepechos con mampostería de arcilla expuesta; nivel superior con pérdida de esquina. Muro perimetral estable: daño gobernado por la superestructura y asentamientos localizados.

Para la pregunta planteada, la distinción es doble. Primero: el colapso del Auromar no es evidencia contra la 1756-1:2001 — es precisamente el caso que el Capítulo 12 (edificaciones existentes) buscaba capturar, asignando R = 1 a estructuras que incumplen los requisitos de la Tabla 12.1. Segundo: una edificación “correctamente construida con esta norma” en esa parcela habría requerido, por los Artículos 5.2 y 11.4.5, estudios de licuación y fundaciones profundas o terreno tratado; con la fundación resuelta y superestructura ND3, tanto el hundimiento diferencial como el colapso en panqueca habrían sido muy improbables. Sin resolver la licuación, ningún detallado de superestructura salva la edificación: la falla es del sistema suelo-fundación.

08Conclusiones

09Fuentes y alcance

Nota de alcance. Los valores de ShakeMap son estimaciones interpoladas con incertidumbre (desviación logarítmica ~1.6–1.8 en Sa); las probabilidades de colapso citadas son órdenes de magnitud basados en criterios de desempeño de normas comparables, no un análisis de fragilidad específico. Este documento no constituye un dictamen estructural del Edificio Auromar, el cual requiere inspección de campo conforme a protocolos FUNVISIS/ATC-20.