01Resumen ejecutivo
Un solo sismo bastó para exceder la base de diseño de la norma venezolana en el litoral de La Guaira.
La secuencia del 24 de junio de 2026 fue una cascada de dos rupturas separadas por 37 segundos: un evento M7.2 profundo (27.6 km) cerca de San Felipe disparó un M7.5 somero (10 km) cuya ruptura se propagó ~180 km hacia el este por el sistema de fallas San Sebastián, hasta quedar bajo el litoral. En el sitio del Edificio Auromar la demanda destructiva provino íntegramente del M7.5: el edificio quedó prácticamente sobre el plano de ruptura (Rjb = 0.3 km), con directividad hacia adelante. La aceleración pico estimada fue de 0.75 g y las ordenadas espectrales superaron el espectro elástico de la COVENIN 1756-1:2001 (Zona 5, A₀ = 0.30) en factores de 1.4 a 2.8.
02Marco normativo aplicable al sitio
Lo que la COVENIN 1756-1:2001 exige para una edificación residencial en Caraballeda, artículo por artículo.
| Parámetro | Valor | Fundamento |
|---|---|---|
| Zona sísmica | Zona 5 — peligro elevado | Tabla 4.2: estado Vargas, todo el estado |
| Coef. de aceleración horizontal A₀ | 0.30 | Tabla 4.1 |
| Componente vertical de diseño | 0.7·A₀ = 0.21 | Art. 4.2 |
| Grupo / factor de importancia | B2 / α = 1.00 | Secc. 6.1.1, Tabla 6.1 |
| Nivel de diseño requerido | ND3 (detallado dúctil) | Tabla 6.2, zonas 5–7 |
| Forma espectral (Vs30 ≈ 583 m/s) | S1 (φ=1.00) ó S2 (φ=0.90) | Tabla 5.1 |
| Meseta espectral elástica | 0.70 – 0.72 g | Art. 7.2, Tabla 7.1 |
| Factor de reducción R | 6.0 (Tipo I) / 4.5–5.0 (Tipo III·IIIa) | Tabla 6.4, concreto ND3 |
| Deriva máxima | 0.018 | Tabla 10.1, tabiquería susceptible |
| Suelos licuables | Estudios particulares; fundación superficial solo con terreno tratado | Art. 5.2 y Secc. 11.4.5 |
Dos disposiciones son decisivas para este caso. El Artículo 5.2 exige estudios particulares de respuesta dinámica cuando existan suelos susceptibles a licuar, y la Sección 11.4.5 condiciona las fundaciones superficiales en terrenos licuables a su tratamiento previo. En el abanico aluvial de Caraballeda, con nivel freático somero, “correctamente construido con esta norma” implica haber resuelto la licuación en la fundación, además del detallado dúctil de la superestructura. El Artículo 1.3 advierte además que la norma no constituye garantía antisísmica: su objetivo (Art. 1.1) es proteger vidas y aminorar daños, no evitarlos.
03La secuencia sísmica
Dos rupturas, 37 segundos, un solo movimiento percibido.
Evento profundo en la zona de transferencia Boconó–Morón, modelado como fuente puntual. En Caraballeda (190 km): PGA 0.028 g, MMI IV — perceptible, estructuralmente insignificante.
Ruptura somera del segmento San Sebastián (tope a 4.8 km), propagada ~180 km hacia el este de forma esencialmente unidireccional, hasta quedar bajo el litoral de La Guaira: máxima directividad hacia adelante en Caraballeda.
Para un ocupante del litoral, ambos eventos se percibieron como un único movimiento de duración excepcional: la llegada débil y prolongada del M7.2 lejano empalmó sin pausa con la llegada violenta de la ruptura del M7.5 propagándose hacia el sitio — sin intervalo útil de evacuación.
04La falla San Sebastián y la cercanía al sitio
Geometría oficial de la ruptura (NEIC Finite Fault v3, extraída del ShakeMap) sobre mapa interactivo. Acércate a Caraballeda: la traza pasa frente a la playa.
El sistema San Sebastián (falla VE-13 en el mapa de fallas cuaternarias de Audemard et al., 2000 / FUNVISIS) corre sumergido a lo largo del litoral central, a 1–4 km de la costa entre Puerto Cabello y Cabo Codera, y acomoda ~20 mm/año del movimiento transcurrente dextral entre las placas Caribe y Suramérica. La ruptura del M7.5 siguió exactamente ese corredor: la distancia Joyner-Boore del Auromar a la ruptura fue de 0.29 km — el edificio quedó, a efectos prácticos, encima de la falla.
05Demanda sísmica en el sitio vs. la norma
Los espectros no mienten: la línea roja por encima de la azul en todo el rango estructural.
| Parámetro | M7.2 (22:04:34) | M7.5 (22:05:11) | COVENIN elástico S2/S1 | M7.5 / norma |
|---|---|---|---|---|
| Distancia a la ruptura (Rjb) | 190 km | 0.3 km | — | — |
| PGA | 0.028 g | 0.75 g | 0.27 / 0.30 g | 2.5 – 2.8 |
| Sa (0.3 s) | 0.063 g | 1.19 g | 0.70 / 0.72 g | 1.7 |
| Sa (0.6 s) | 0.050 g | 0.96 g | 0.70 / 0.48 g | 1.4 – 2.0 |
| Sa (1.0 s) | 0.033 g | 0.66 g | 0.49 / 0.29 g | 1.3 – 2.3 |
| Sa (3.0 s) | 0.009 g | 0.12 g | 0.16 / 0.10 g | 0.8 – 1.3 |
| PGV | 3.6 cm/s | 62 cm/s | — | — |
| Intensidad (MMI) | 4.3 (IV) | 8.7 (IX) | — | — |
Valores interpolados de las mallas de ShakeMap (componente mayor horizontal) en 10.61467 N, 66.83630 O. Vs30 del sitio: 583 m/s.
Tres observaciones. Primera: la demanda del M7.5 supera el espectro elástico normativo en todo el rango 0–1 s, con excesos máximos en PGA (2.5–2.8×) y en el rango de períodos de edificios de 8–12 pisos (1.3–2.3×). Segunda: la condición de campo cercano extremo con ~180 km de ruptura propagándose hacia el sitio implica pulsos de velocidad por directividad, que concentran la demanda en pocos ciclos — un mecanismo que los espectros suavizados de la Figura 7.1 de la norma no capturan plenamente. Tercera: la componente vertical real sobre la ruptura pudo alcanzar 0.4–0.5 g frente a los 0.21 g de diseño.
La contribución del M7.2 en Caraballeda está por debajo del umbral de daño incluso no estructural: los colapsos del litoral no son atribuibles a daño acumulado del primer evento. El argumento de demanda secuencial sí es pertinente en el occidente (Yaracuy, Carabobo, eje Morón–Puerto Cabello), donde ambos sismos se superpusieron con 37 segundos de separación — condición no contemplada por la COVENIN 1756-1:2001 ni por la mayoría de normas contemporáneas.
06¿Puede colapsar una edificación conforme a la norma?
Sí es posible — pero no debería ser el resultado típico.
El espectro de la 1756-1:2001 corresponde a movimientos con 10% de excedencia en 50 años (retorno ≈ 475 años). La demanda real lo superó en 1.4–2.8×. En marcos comparables (ASCE 7), el sismo máximo considerado se toma ~1.5× el de diseño y se acepta hasta ~10% de probabilidad de colapso para estructuras conformes. Caraballeda alcanzó o superó ese umbral.
Entre el cortante de diseño (espectro reducido por R) y el colapso real median, sin embargo, reservas sistemáticas: la sobrerresistencia (típicamente 2–3×, por redundancia, resistencias reales, tabiquería y mínimos normativos) y la ductilidad que garantiza el detallado ND3 (ductilidades de sistema de 4–6), más el control de derivas (Tabla 10.1) y de efectos P-Δ (Art. 8.5). El desempeño esperado de una edificación regular, conforme y bien fundada es daño estructural severo — probablemente irreparable — pero sin colapso: el objetivo de proteger vidas se habría cumplido en la gran mayoría de los casos.
Agravantes que empujan la cola hacia el colapso
- Directividad de campo cercano: pulsos de velocidad (PGV 62 cm/s sobre la falla) que imponen demandas de ductilidad concentradas en pocos ciclos, penalizando estructuras de período intermedio (8–12 pisos).
- Componente vertical: 0.4–0.5 g estimados sobre la ruptura frente a 0.21 g de diseño — columnas, nodos y voladizos.
- Duración de la cascada: percepción de un movimiento único y prolongado, más ciclos inelásticos para estructuras ya cedidas y cero intervalo de evacuación.
07El caso del Edificio Auromar
Estructura pre-1756:2001 sobre el abanico aluvial de Caraballeda: el caso de libro del Capítulo 12.
El Auromar pertenece al parque construido tras la autopista Caracas–La Guaira (1953) y antes de la COVENIN 1756:2001. Datación probable: finales de los años 70 u 80. No consta fecha documental en fuentes públicas, pero la evidencia triangula: (i) segunda ola de la urbanización Caribe, a tres edificios del hotel Meliá Caribe, propia del auge petrolero 1974–1983; (ii) lenguaje arquitectónico de la época — volúmenes escalonados, balcones corridos de antepecho redondeado, grano lavado y romanillas en los remates —, análogo a las Residencias Caraballeda de Gómez de Llarena (1976); (iii) avisos inmobiliarios del sector con antigüedades dominantes de 25–50 años; (iv) acero corrugado visible en el refuerzo, que descarta construcción muy temprana. Bajo esa datación, el diseño correspondería a la Norma Provisional MOP de 1967 o, de ser de mediados de los 80, a la COVENIN 1756-82 con detallado 1753-85 — en ambos casos con coeficientes sísmicos muy inferiores a los de 2001, sin detallado dúctil equivalente a ND3 ni requisitos de licuación. La verificación definitiva: documento de condominio en el Registro Inmobiliario de La Guaira, ficha catastral, o presencia en las fotografías aéreas del deslave de diciembre de 1999.
Las fotografías de campo muestran los rasgos característicos: estribos escasos y muy espaciados, desgranamiento del concreto con pandeo del acero longitudinal, losas nervadas con bloques de arcilla y mampostería no confinada.
El edificio está emplazado sobre el abanico aluvial costero de Caraballeda — los mismos depósitos retrabajados por el alud torrencial de 1999 — con nivel freático somero por cercanía al mar. Reportes de residentes tras el sismo describen licuación del terreno con hundimiento de los dos niveles de sótano y fractura generalizada de la estructura, con colapso parcial de un ala en modo de apilamiento de losas.
Para la pregunta planteada, la distinción es doble. Primero: el colapso del Auromar no es evidencia contra la 1756-1:2001 — es precisamente el caso que el Capítulo 12 (edificaciones existentes) buscaba capturar, asignando R = 1 a estructuras que incumplen los requisitos de la Tabla 12.1. Segundo: una edificación “correctamente construida con esta norma” en esa parcela habría requerido, por los Artículos 5.2 y 11.4.5, estudios de licuación y fundaciones profundas o terreno tratado; con la fundación resuelta y superestructura ND3, tanto el hundimiento diferencial como el colapso en panqueca habrían sido muy improbables. Sin resolver la licuación, ningún detallado de superestructura salva la edificación: la falla es del sistema suelo-fundación.
08Conclusiones
- La secuencia fue una cascada M7.2 → M7.5 con 37 s de separación; en Caraballeda la demanda destructiva provino íntegramente del M7.5, con ruptura a 0.3 km del sitio y directividad hacia adelante (PGA 0.75 g, MMI IX).
- La demanda superó el espectro elástico de la COVENIN 1756-1:2001 (Zona 5) en factores de 1.4 a 2.8: el evento excedió la base de diseño de la norma con un solo sismo.
- Una edificación conforme (ND3, regular, fundación resuelta frente a licuación) habría experimentado daño severo probablemente irreparable, pero con alta probabilidad sin colapso; a este nivel de demanda el colapso de estructuras conformes es no obstante posible (orden de 5–20%).
- El colapso parcial del Auromar se explica por estructura pre-1756:2001 sin ductilidad moderna (probablemente de finales de los 70 u 80, bajo Norma MOP 1967 o COVENIN 1756-82) más licuación del abanico aluvial con hundimiento de sótanos; no es atribuible a la norma de 2001 ni a daño acumulado del M7.2 (PGA 0.028 g en el sitio).
- La demanda secuencial (dos M ≥ 7 en 37 s) es relevante para el occidente del país y no está contemplada por la COVENIN 1756-1:2001 ni por la mayoría de las normas vigentes; se recomienda incorporarla en la evaluación post-sísmica en Yaracuy, Carabobo y el eje Morón–Puerto Cabello.
09Fuentes y alcance
- Norma Venezolana COVENIN 1756-1:2001, «Edificaciones Sismorresistentes, Parte 1: Articulado» (1ª revisión), FONDONORMA–FUNVISIS–MINDUR, Caracas, marzo 2001 — lectura íntegra del articulado.
- USGS ShakeMap v4: archivos oficiales shake_result.hdf de los eventos us6000t7zc (M7.2) y us6000t7zp (M7.5), 24-jun-2026, incluyendo modelos NEIC Rapid Finite Fault v3, mallas PGA/PGV/Sa/MMI y Vs30.
- GMPEs del ShakeMap: promedio NSHMP-2014 corteza activa (ASK14, BSSA14, CB14, CY14).
- Audemard, Machette, Cox, Dart & Haller (2000), «Map and Database of Quaternary Faults in Venezuela and its Offshore Regions», USGS OFR 00-018 (falla VE-13, San Sebastián).
- Reportes de prensa y testimonios de campo sobre Caraballeda y el Edificio Auromar, jun–jul 2026; fotografías de campo aportadas por el autor.